Curiosidades
Pastel de boda con forma de Tauntaun
2Si eres un fanático de Star Wars, seguro que el día de tu boda querrás un pastel como este, o por lo menos parecido. Este en concreto es el que Christopher J. Trevas (artista de la saga galáctica) ha podido disfrutar el día de su boda.
Im-presionante!!




La boda de Alien
2Te has planteado alguna vez como seria la boda entre dos aliens… yo tampoco, pero me sirve de introducción para enseñaros este curioso pastel de bodas para fans de Alien.

Lastima no poder hincarle el diente a ver que tal.
Arte con Tapacubos
2Hoy en día no nos sorprende ya que los artistas usen cualquier tipo de material a la hora de realizar sus obrar, y menos cuando se trata de reciclar, pero no deja de ser curioso el uso artístico de objetos de nuestra vida diaria, como en este caso, tapacubos de coche.










He matado unas moscas ¿que hago con ellas?
2Pues bueno, cuando la respuesta lógica seria algo así como: “Pues tíralas a la basura”, hoy os proponemos algo mas entretenido. Busca una hoja de papel y un lápiz, y desarrolla tu creatividad.
Si, hay que estar muy aburrido (o tener una mente un tanto retorcida) para entretenerse con esto, pero ya sabéis que hay gente para todo (creo que este pronto se convertirá en el lema de este blog). Aun así, no enseñéis esta “manualidad” a vuestros hijos, no vaya a ser que de mayor os salgan raritos.
Kit de neurocirugia del siglo XIX
3Después de ver uno cosas como estas, solo puedo dar las gracias por haber nacido en la época actual.
Las imágenes que os enseño corresponden a un maletín de “instrumentos quirúrgicos” específicos para neurología de principios del siglo XIX, aunque sinceramente, me han recordado mas a las herramientas de mi tío el carpintero.
Escalofriante, es el único adjetivo que se ocurriría para describir una operación en la cabeza con estos utensilios.
Mas imágenes en Phisick
Increíbles casas en arboles
4Seguro que todos hemos soñado de niños en tener una casita encima de un árbol al estilo de los “afortunados” niños de las pelis americanas; y seguro que la inmensa mayoría de nosotros no la tuvo nunca, ya fuera porque no teníamos árbol en el jardín (ni jardín, no te jode), o porque el rematojo de la plazoleta seguro que no hubiera aguantado ni media docena de palillos de dientes.
El caso es que entre esos pocos que la tuvieron, alguno llevó su afición a la madurez y sigue viviendo encima de un árbol, increíble:
Para vivir no se, pero seguro que unas vacaciones si me pegaba en alguna de ellas.









