
Acabo de terminar de leer este libro, y debo reconocer que me ha sorprendido gratamente. Creo que todos estamos acostumbrado a las historias sobre mitología griega en la que los protagonistas no son mas que humanos manejados por los caprichos de los dioses, por eso me ha llamado la atención una novela en la que los protagonistas son los propios dioses.
Hacia tiempo que no me enganchaba tanto con una novela, pero esta, ganadora del premio Minotauro en 2006, ha conseguido tenerme atrapado durante unos días, y en mi opinión es una novela muy amena y fácil de leer, ideal para este verano, para leer en la playa o donde queramos.
“El clima está cambiando y son muchos los que lo achacan a la impiedad de los hombres, protegidos de Zeus. Pero el rey de los dioses, se enfrenta a sus propios problemas.
Los gigantes amenazan con marchar desde el lejano Norte sobre las tierras de los humanos. Éstos, cada vez más numerosos, ponen en peligro la existencia de sátiros, centauros y otras razas antiguas a las que hostigan en sus bosques ancestrales. Por si las intrigas y rencillas entre los mismos dioses fueran pocas, una criatura llamada Tifón, que asegura ser hijo de Cronos, amenaza con convertirse en el nuevo señor del Olimpo.”


